Estas son las ideas de las que partimos desde la coordinadora estatal:
- Nuestro modelo de vida en los países del norte, basado en un consumo desbordado de productos y de energía: ¿es generalizable a toda la humanidad?
- La agresión continua a la naturaleza, en aras de este modo de vida: cambio de paisaje, invasión del cemento... ¡Hay que parar!
- Consecuencias de una reorientación de nuestro modelo: ¿el paro, el hambre?
- La degradación, el envenenamiento de la naturaleza por no contabilizar la eliminación de la contaminación en los costes de producción
- La explotación y previsible agotamiento de los recursos naturales (energías no renovables)
- El establecimiento de un juicio ponderado acerca del cambio climático: ¿natural, provocado?
- El modelo de desarrollo que tratamos de imponer en los países del sur: ¿qué derecho tenemos a limitarles lo que nosotros hemos hecho y seguimos haciendo?
- El impacto ambiental que generamos en el Sur cuando vamos a "contribuir" a su desarrollo (neocolonialismo)
- La consecución de un desarrollo sostenible o, mejor, sustentable.
- Los nuevos índice de medida del desarrollo, que consideran otros aspectos además del económico: índice de desarrollo humano (IDH)
- El impacto del comercio armamentístico