Los obispos españoles, organizaciones integristas católicas y destacados dirigentes y partidarios del Partido Popular han protagonizado una manifestación multitudinaria a favor de la familia y contra el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
- La familia es la célula fundamental de la sociedad y está basada en la institución del matrimonio.
- La finalidad primaria del matrimonio es la procreación de los hijos.
- La relación sexual dentro del matrimonio debe siempre estar abierta a la procreación. Cualquier relación entre los casados que impida la procreación por medios naturales o artificiales va contra el derecho natural
- El matrimonio es indisoluble. Cuando la convivencia se hace imposible se contempla la separación sin rotura posible del vínculo. A lo más que puede llegarse es a la declaración de nulidad del contrato matrimonial por parte de un tribunal eclesiástico.
- El matrimonio civil es nulo de pleno derecho para los bautizados. Por eso una persona casada y divorciada por lo civil puede contraer matrimonio válido por la Iglesia sin dispensas ni intervención de tribunales eclesiásticos. (Caso que hemos visto repetidas veces en personas importantes)
- El óvulo fecundado tiene derecho a la vida. Cualquier interrupción del embarazo es un asesinato. En caso de fetos inviables y que producen la muerte de la madre necesariamente, como los fetos ectópicos, no es lícita la extirpación directa del óvulo, aunque suponga la muerte de los dos. .
- Cualquier relación sexual entre personas del mismo sexo o cualquier excitación en solitario es algo que va contra la naturaleza. (Contra natura)
- La educación de los hijos depende de la familia. El Estado actúa ilegítimamente cuando impone una asignatura laica de educación para la ciudadanía. Los padres católicos deben presentar objeción de conciencia a dicha asignatura.
- El Estado actúa ilegítimamente cuando da leyes que legalicen el divorcio, el aborto, la educación no confesional para la ciudadanía, la venta libre de anticonceptivos, (aunque sea para evitar el contagio del sida) y el matrimonio de personas del mismo sexo. Es obligación del Estado proteger a la familia con leyes penales que castiguen el abandono del hogar y cualquier tipo de aborto, aunque peligre la vida de la madre.
Esta concepción de la familia y de la relación entre las personas podría admitirse en una organización libremente elegida para los componentes de la organización. Pero resulta intolerable y en gran medida monstrenco y trágicamente burlesco el querer imponer a todos los españoles y españolas semejante concepción de la familia y de las relaciones entre las personas.
Exhortamos a los católicos y católicas, incluidos los sacerdotes, mayoritariamente tolerantes, libres y nada integristas, sobre todo a las personas mayores que sufrieron la imposición de las normas morales y jurídicas de los obispos en un estado confesional, a que reflexionen y hagan lo posible, voten a quien voten y gobierne quien gobierne, para que el integrismo católico no recupere el poder político y judicial en el ordenamiento de de la familia y de las relaciones sexuales.