COMUNICADO DE COORDINADORA ESTATAL DE CCP
Las Comunidades Cristianas Populares ante la situación a la que ha llegado el Tribunal Constitucional, manifestamos lo siguiente:
Los intentos de los Partidos Políticos por controlar el Consejo General del Poder Judicial, han dado como resultado la prórroga indefinida de un mandato que caducó hace un año. Este fallo institucional se debe al bloqueo que ha establecido el Partido Popular. Su degradación viene de los Partidos.
Este no es el caso del Tribunal Constitucional y en cierta medida es más grave porque la degradación de la Institución no proviene de los partidos sino del mismo Tribunal. El Tribunal Constitucional gozaba de gran aprobación y prestigio porque juzgaba con independencia de los partidos y las mayorías y minorías en él se daban por el contenido de las leyes y su adecuación o no a la Constitución. Normalmente la sentencia era unánime o aprobada con buena mayoría. Pero este Tribunal Constitucional se ha organizado a la manera de una Cámara con mayorías y minorías estables que corresponden a los Partidos que las eligieron y están luchando por un voto porque hay un empate técnico que deberá resolver el Presidente. Hemos asistido a la lucha desaforada por ese voto. Son los miembros del Tribunal los que en una lucha interna sin precedentes se han enzarzado con recusaciones, peticiones de dimisión, y trabas legales que van orientadas no a salvar la independencia e imparcialidad del Tribunal, sino más bien a conseguir un voto que dé la mayoría a una de las partes para juzgar el Estatuto de Cataluña y el matrimonio de homosexuales.
El daño ya está hecho. Sea cual sea la sentencia ambas leyes deberían ser refrendadas por una mayoría apreciable y no por un voto de calidad de un Presidente previamente
designado. Tenemos la impresión de que este Tribunal no va a juzgar por la adecuación o no a la Constitución sino por la adecuación o no a la doctrina de la Conferencia Episcopal o de la FAES. Creemos que la mitad de los españoles no acatarían una sentencia que salga por el voto de calidad de un Presidente que juzgue conforme a la consigna del Partido que le nombró.
No somos técnicos. Necesitamos un Tribunal independiente y libre. Si los miembros del Tribunal no son ni libres ni independientes, deberían dimitir y dejar que otros juzguen. Así se salvaría el Tribunal Constitucional. Necesitamos un Tribunal no una tercera Cámara, que es en lo que hoy por hoy se ha convertido.
Comunidades Cristianas Populares.