CELEBRACIÓN DE LA PASCUA 2.008 EN LEBRIJA

 

Beatriz, de Lebrija, nos envía este mensaje invitando a todos los grupos de CCP de Cádiz a participar de la celebración de la Pascua. Saludos : Juan Cejudo

 

Aquí os envío el libreto que el grupo de Liturgia de la CCP de Lebrija ha preparado para el encuentro de celebración de la Pascua de este año.
Ya sabéis quienes habéis participado alguna vez en este encuentro que pasamos un día muy agradable en el campo.  Para quienes no habéis venido ninguna vez os explico un poco:
    Nos vemos en el Parque de San Benito de Lebrija  (si no llueve) o en un "local" de una familia de la comunidad  (si está lloviendo). Se inicia la jornada con los saludos correspondientes, un rato de oración, basada en el libreto que os adjunto y el resto del día convivencia entre los distintos grupos que asistan.
    María Castell prepara para todos un potaje de garbanzos delicioso. Las naranjas, pan, bebida y café se aportan por la comunidad de Lebrija. Cada asistente puede traer para compartir una tapita o algo para la merienda.
    Es conveniente traer sillas o hamacas plegables, quien pueda.
Me gustaría veros por aquí a quienes coincidimos en los encuentros anuales y la distancia no suponga un gran problema.
Un abrazo fuerte.
                                Beatriz

Si necesitáis más información o alguna orientación para llegar podéis llamarme a los siguientes teléfonos: 95 597 44 08  o 651 607 308

 

“No hay amor mayor ni hay dicha mayor que gastarse por los demás”

Encuentro 2008


Lebrija, Domingo 6 de Abril

 

PREGÓN PASCUAL

El Padre ha resucitado a Jesús.
¡Aleluya!
El Espíritu enseña el cántico nuevo a toda la creación.
¡Aleluya!
El misterio en plenitud sale del silencio, la alegría sale de la tristeza,
La vida se escapa de la muerte.
¡Aleluya!
Los confines de la tierra contemplan la victoria del amor.
¡Aleluya!
El pueblo cruza el mar Rojo,
Detrás queda la esclavitud,
Los enemigos del ser humano yacen derrotados por las aguas.
¡Aleluya!
Los amigos de Jesús pueden pasar a pie enjuto
Hacia la libertad de la nueva tierra.
¡Aleluya!
Los evangelios de la Pascua son un desafío a pasar:
De la oscuridad a la luz,
Del miedo a la alegría,
Del fracaso a la mirada pascual,
De la desorientación al seguimiento,
Del egoísmo al amor,
De la fragilidad a la caricia del Espíritu,
De la madurez al testimonio,
Del individualismo al lenguaje del amor.
¡Aleluya!
La Pascua es paso, es mirada, es canción gozosa.
La Pascua es Cristo, es el Padre, es el Espíritu.
La pascua es dignidad y belleza para todo ser humano.
La Pascua es el nacimiento de la nueva creación,
Que hasta ahora estaba con dolores de parto.
¡Aleluya!

TEXTO PARA LA REFLEXIÓN.

El lápiz, la goma y el sacapuntas.

NARRADOR: Había una vez un lápiz precioso que vivía en una librería muy bonita. Había allí también otros lápices. Todos deseaban ser vendidos y soñaban con el niño o la niña que sería su amo. Todos, menos nuestro lápiz que, aunque era tan precioso, no querúia ser vendido. Cada vez que entraba un comprador, el lápiz se escondía debajo de las gomas de borrar y los sacapuntas que también vivían en el escaparate.
Un día entró un niño. Iba con su padre. Pidió un lápiz, y nuestro amigo intentó escabullirse, como siempre. Pero el niño dijo:
NIÑO: Papá, quiero este lápiz.
NARRADOR: La señora de la tienda dijo:
SEÑORA: Ahora mismo te lo doy, guapo.
NARRADOR: Y el lápiz se vio cogido por el cuello. Y pensó.
LÁPIZ: ¿Qué va a ser de mí?
NARRADOR: El niño lo puso en el estuche con la goma y el sacapuntas y se fue al colegio. Por el camino, el lápiz iba muy serio. La goma se dio cuenta y le dijo:
GOMA: No te pega estar tan serio.
LÁPIZ: Es que no quiero estar aquí dentro. Estaba mucho más tranquilo en la tienda.
GOMA: Estarás bien y serás una gran ayuda para este niño, contigo podrá escribir y dibujar.
LÁPIZ: ¡Qué cosas dices! Si escribe y me usa me gastaré. No tengo pizca de ganas de cansarme ni de gastarme.
NARRADOR: El sacapuntas dijo:
SACAPUNTAS: No pienses así. Eres un buen lápiz y tienes que ayudar, tienes que gastarte para ser el que eres.
LÁPIZ: Y cuando se me gaste la punta, ¿tú me afilarás? Y cuando el niño escriba y se equivoque, tú ¿me borrarás? ¡No quiero ser un buen lápiz! ¡quiero volver a la tienda!
NARRADOR: Hablando, hablando, llegaron al colegio. El niño sacó el lápiz del estuche y empezó a copiar lo que el profe de mate había escrito en la pizarra. Sonó el timbre para el recreo y el niño se fue a jugar al patio con sus amigos. El lápiz se aburría. Muy pronto tendría que afilarlo, pues se le estaba acabando la punta.
LÁPIZ: No te creas que me voy a dejar afilar.
NARRADOR: Eso le dijo al sacapuntas, que le estaba mirando.
SACAPUNTAS: Tendrás que hacerlo. Si te gastas con amor te será más fácil y estarás más contento. Quizá ése es el secreto de la felicidad.
NARRADOR: La goma, que estaba muy atenta y dijo:
GOMA: Mira, yo también me gasto de tanto borra que borrarás… Pero lo hago con amor porque sé que, gracias a mí, nuestro amigo puede terminar bien sus trabajos. Y yo me voy gastando. Pero me gusta hacerlo porque quiero mucho a nuestro amigo. No recibo nada a cambio, pero me basta con verle feliz.
NARRADOR: El lápiz estaba cada vez más aterrado. El sacapuntas le dijo:
SACAPUNTAS: Pensándolo bien, es bueno que te afile la punta. La letra de nuestro amigo será más fina.
NARRADOR: El recreo se había terminado. Llegó el niño. Cogió el sacapuntas con una mano y el lápiz con la otra y se fue hacia la papelera. El lápiz pensó:
LÁPIZ: Ha llegado mi hora.
NARRADOR: La punta había salido perfecta y el niño volvió satisfecho a su sitio. La goma le preguntó al lápiz:
LÁPIZ: Apenas me he dado cuenta. He pensado en hacer feliz a este niño, aunque cada día me vaya haciendo más pequeño.
NARRADOR: Aquel día el lápiz había dado lo mejor de sí mismo para el niño y eso le había hecho feliz. También la goma se iba gastando. Y llegó un día en que se gastaron del todo. El sacapuntas, triste y alegre al mismo tiempo, oyó que el niño decía:
NIÑO: ¡Han sido el lápiz y la goma mejores que he tenido!

PARA DIALOGAR.

Mi vida es como un lápiz ¿Qué he escrito hasta ahora?

Cuando me haya gastado, ¿qué me habría gustado haber escrito?

¿Dónde y a quién estoy ayudando dándoles mi vida? ¿Por qué lo hago?

Escribe una oración titulada:
“QUIERO SER UN LÁPIZ EN TUS MANOS, SEÑOR”.

AMENAZADOS DE VIDA.

Dicen que estoy “amenazado de muerte”. Tal vez. Sea lo que fuere, estoy tranquilo, porque, si me matan no me quitan
vida. Me la llevaré conmigo, colgando sobre mi hombro como un morral de pastor.

AMENAZADOS DE VIDA.
La vida, la verdadera vida, se ha fortalecido en mí cuando aprendí a leer el Evangelio: el proceso de la resurrección comienza con la primera arruga que nos sale en la cara. Así empieza la resurrección. Así empieza, no eso tan incierto que algunos llaman “la otra vida”, sino la vida “otra”.

AMENAZADOS DE VIDA.
Dicen que estoy “amenazado de muerte”. Hay en la advertencia un error conceptual. Ni yo ni nadie estamos amenazados de muerte. Estamos amenazados de vida, amenazados de esperanza, amenazados de amor.

AMENAZADOS DE VIDA.
Los cristianos no estamos amenazados de muerte. Estamos “amenazados” de resurrección. Porque, además del Camino, la Verdad, Él es la Vida, aunque esté crucificada en la cumbre del basurero del Mundo.

LECTURA EVANGÉLICA.

Jn. 15, 9-16.

CANCIÓN ESCUCHADA.

La vida no vale nada.
La vida no vale nada si no es para perecer porque otros puedan tener lo que uno disfruta y ama.
La vida no vale nada si ya me quedo sentado después
que he visto y soñado que en todas partes me llaman.
La vida no vale nada cuando otros se están matando y yo sigo aquí cantando cual si no pasara nada.
La vida no vale nada si escucho un grito mortal que no es capaz de tocar mi corazón que se apaga.
La vida no vale nada si ignoro que el asesino cogió por otro camino y prepara otra celada.
La vida no vale nada si se sorprende a otro hermano cuando supe de antemano lo que se preparaba.
La vida no vale nada si cuatro caen por minuto y al final por su abuso se decide la jornada.
La vida no vale nada si en fin lo que me rodea no puedo cambiar cual fuera lo que tengo y que me ampara.
Y por eso para mí la vida no vale nada.
Pablo Milanés

PADRENUESTRO.

ACCIÓN DE GRACIAS ESPONTÁNEA.

ORACIÓN FINAL.
¡Padre, envíanos personas “insensatas” de las que se comprometen a fondo, de las que se olvidan de sí mismas, de las que no aman sólo con palabras, de las que entregan su vida de veras y hasta las últimas consecuencias! Necesitamos personas imprudentes, personas, de verdad, “chifladas”, apasionadas, capaces de dar el salto hacia la inseguridad, hacia la constante incertidumbre de la pobreza.
Necesitamos personas que acepten diluirse en la masa
anónima, sin pretensiones de usarla de pedestal, personas que pongan su posible superioridad al servicio de la masa.
Nos hacen falta locos, locos del presente, enamorados de un modo sencillo de vida, liberadores eficaces de los pobres, amantes de la paz, limpios de corazón, resueltos a no traicionar jamás, capaces de aceptar cualquier tarea, de acudir a donde sea, libres y obedientes, espontáneos y tenaces, dulces y fuertes.
¡Danos locos, Señor, danos locos!

José Luis Saborido, S.J.

Momento para las comunicaciones e informaciones generales que los distintos grupos deseen expresar.

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