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RELIGIONES, ÉTICA E INMIGRACIÓN (Aportaciones de José Rojo López)

RELIGIONES, ÉTICA E INMIGRACIÓN
(Aportaciones de José Rojo López al texto de Antonio Moreno)

Como no logro resaltar en color rojo y azul las aportaciones que hace José Rojo al texto, he numerado las líneas del texto (que por desgracia no aparecen aquí tampoco) y pongo su aportación entre asteriscos *.... *).

1.- Línea 26 añadir después de: religiones *y ateísmo *, causada por etc.

2.-Línea 40. Añadir después de:religiones * y el ateísmo*existentes? .

3.- Línea 60. Al final de la cita de Hans Küng añadir *y el ateismo*

4.- En el punto 2.2.1. …Rechazo de posturas extremas.... Añadir este 5º punto:
* El desprecio del ateísmo: olvidarse del ateísmo en Europa me parece un error garrafal que mina todo el proceso del taller. Y no se me diga que estamos hablando de religiones. Estamos hablando de espiritualidad. Creo que a cada poco, en este escrito, se pasa de un concepto al otro sin debidamente distinguirlo*.

5.- En el punto 2.2.2. Nuevo sentido de la “Revelación, añadir este tercer parágrafo:
* Creo que deberemos extender ese concepto de Revelación ese “proceso humano de un pueblo en la historia” a las aportaciones de los no creyentes, honestos, “vivos”. Aun en el terreno de la religión, ayudándonos demasiadas veces a desmontar nuestras falsas ideas de Dios; no digamos ya en el descubrimiento y vivencia de una sana espiritualidad laica que por la solidaridad transciende del egoísmo. En esa transcendencia a la que – ahora caemos en cuenta, quizá gracias a ellos- Jesús nos descubría, nos apuntaba, como la verdadera: “ Porque tuve hambre y me disteis... ¿Cuándo yo...?” ¿No debe ir por ahí la aportación de las CCP, la espiritualidad samaritan, y no sumarnos a lo que ciertas corrientes aparentemente progres parece que se imponen fascinándonos, al parecer, a muchos de nosotros con su interpretación “gnóstica” que hacen del mendaje de Jesús?: No me lo explico...*

6.- En el punto 2.2.3. Nuevo sentido de lo religioso, al final introducir este texto:
*Sobre todo esto coonvendría trener presente, me parece, lo que se decía en aquellos escritos preparatorios de l Foro de Nairobi (lo que va en negro; lo que no está en negro lo apostillé yo; lo que ve en gris yo lo quitaba, claro):
Objetivo
Lograr una reconceptuación de la espiritualidad más allá de las limitaciones lingüísticas, redescubriéndola como plenitud del ser y de la vida, y encontrar sus rasgos esenciales en el «otro mundo posible» que esperamos.
Desarrollo del tema
«Espiritualidad» no es una palabra feliz. Lo que nosotros queremos expresar con ella, en cuya búsqueda estamos, no se refiere a lo «espiritual» en cuanto contrapuesto a material, ni a carnal... La palabra viene larvada con la herencia histórica de tiempos de dualismos esquizofrénicos (materia-espíritu, carne-espíritu, tierra-cielo, esta vida – la otra...). Si utilizamos la palabra es porque todavía no ha sido sustituida por otra que haya alcanzado un consenso suficiente. Por eso tendremos que acudir con frecuencia a rodeos, a circunloquios.
Para la Europa que ha vivido con intensidad las últimas oleadas vividas sobre el trasfondo de nuestra larga y trabajada historia, a la altura de los tiempos en los que nos encontramos, se impone una distinción necesaria entre religiones, religión y lo que provisionalmente todavía llamamos espiritualidad.

Las «religiones» son formaciones históricas, institucionalizadas, con un cuerpo de doctrinas, símbolos, rituales, y normalmente una jerarquía, que durante los últimos 5.000 años han dado cauce y expresión a esa dimensión humana que tradicionalmente hemos llamado espiritualidad. Las religiones son «de ayer», de apenas hace cinco mil años, frente a los más de 100.000 años en los que hoy se tienen documentados prácticas y comportamientos humanos que evidencian la presencia de la dimensión espiritual. Aparecieron aproximadamente con el neolítico, la sedentarización del ser humano, la propiedad privada, el patriarcalismo, la edad agraria... una edad que precisamente hoy está desapareciendo, sobre todo en Europa.

La «religión» sería esa tendencia espontánea del ser humano en uno de los estratos de su desarrollo de conciencia por la que necesita –con necesidad vital, interior, muy espiritual y a la vez muy biológica- habérselas y debatirse con un Ser superior, generalmente protector frente a la angustia de la soledad y del desamparo ante la naturaleza inhóspita, un «theos» o ser sobrenatural que habita en un mundo superior paralelo a éste, y que interviene poderosamente sobre éste, con el que interesa tener buenas relaciones no sólo interesadas, sino profundamente afectivas «a lo divino»., y que se expresa en:

La «espiritualidad» sería esa capacidad profunda (de siempre) del ser humano por la que capta dimensiones «últimas» - más allá de la realidad inmediata y de sus necesidades como animal depredador que es, más allá de los intereses - en la gratuidad, en la solidaridad, en la contemplación estética e intelectual, en el amor... en el «conocimiento silencioso» de los místicos. (estamos hablando de espiritualidad, sin revestimiento religioso todavía; me gustaría, si no, que se explicara lo que se entiende por ese término de místico, desbrozado de todas sus connotaciones “espiritualistas” y casi siempre también de alguna manera mágicas)
Hasta aquí la cita de lo de Nairobi*.

7.- En el punto 2.2.4. Pervivencia o rechazo de las religiones, tras el dicho parafraseado de A. Camus, Karl Rahner y otros, José Rojo hace este comentario:
* Pareciera que cuando se habla de estos temas es imperdonable no usar esta cita, aun tratando de matizarla. Y todo porque se cree que Rahner es el que la sugirió. Resulta que no es de él, sino de Raimon Panikkar:
“ Tuve alguna relación con Romano Guardini, pero mucha más con Karl Rahner, con quien tuve largas conversaciones... La frase famosa de que “el cristianismo del futuro será místico o no será”es una frase que pronuncié en una conferencia que él presidía; él mismo la cita como “alguien ha dicho...”.
Y no me parece indiferente que el autor del dicho sea Panikkar, pues, por lo poco que le conozco creo que ve en el cristianismo un mensaje más bien “gnóstico”, no “moral”(¿no serán reminiscencias de su pasado en el OPUS?; ¡la ignorancia es atrevida!, ¿no?. Lo digo por mi atrevimiento a l hablar así )*

8.- Al final del tecto 2.2.4, tras el párrafo: " Y entonces otra Europa mejor será posible, porque volveremos a ser “religiosos”, José Rojo hace este comentario: * (¡Añoranza de cristiandad....ja,ja...!) “otra Europa mejor será posible, porque seamos “espirituales” Con eso me contentaría yo... Y creo que Jesús también, que no parece que estuviera muy contento con su pueblo, tan religioso él; ni tampococo con esa Europa al parecer añorada, tan religiosa ella...*

9.- En el punto 3.1.- Referente a la Revelación, Jose Rojo añade estos párrafos señalados entre * *
• Todo pueblo tiene su Revelación, la plasme o no en textos sagrados * y se revista o no en formas religiosas. La espiritualidad ya es revelación*.
• Todas las religiones son reveladas, son verdaderas, son camino de salvación. * No se hasta que punto se pueda decir de todas eso. Lo que si es cierto es que de todas también se puede decir que son falsas, al menos como lo dice Jose Mª Vigil. Y, además, un ateismo honesto es también “camino de salvación”*.

10.- Al final del punto 3.1, Jose Rojo añade estos dos parágrafos:
• * Todas las religiones, para que puedan convivir, deberán depurarse en todo lo que “choquen” con la sana espiritualidad laica.
• Sus diversas apuestas de sentido sólo podrán acogerse a partir de esa sana espiritualidad básica común.*

10.- En el punto 3.3.- A nivel cristiano, tras el párrafo final: "El cristianismo no es una religión, es una Praxis liberadora, una espiritualidad ética", José Rojo añade este parrafo:
* Nos parece que el mensaje y seguimiento de Jesús- su espiritualidad-, así creo que en las CCP lo vamos descubriendo – y eso es lo que podemos ofrecer en este tema-, sólo se puede vivir, con la madurez que vamos alcanzando a través de la historia, partiendo de esa espiritualidad laica. Y es que nos fiamos de Jesús, apostamos por su experiencia básica y nos aferramos a la interpretación moral de su mensaje, frente a la gnóstica, que es la que prevaleció en la historia del cristianismo cuyo axioma básico sería «En el principio era el Logos», mientras que el de la interpretación moral, sería «En el principio era la acción amorosa, el proyecto amoroso» (recordaad la traducción del Prólogo de Jn. de Juan Mateos, que nos recordaba Pope...). El hombre participa de esa acción amorosa, creadora, de Dios, colabora con él, sintiéndole cerca (¡y tan cerca: intimior...!) , se convierte en su providencia y ayuda a implantar el Reino (Otro Mundo) que es posible. Nos fiamos de Jesús cuando nos asegura que el bien, por ser divino, es todopoderoso. La ágape acabará triunfando sobre el mal y sobre la muerte. Pues bien: todo (toda esta acción creadora amorosa) la llevamos a cabo ”como si Dios no existiese”, codo con codo con todos los hermanos, creyentes o no; con los mismos medios y sin privilegios; como si todo dependiera de nosotros. Tener que partir de/y actuar en un mundo secular, que- para nosotros, en nuestra apuesta- en su laicidad ya es sagrado*. (Fin de la aportación)